“No soy una actriz que canta”

 

Se ganó el respeto de sus colegas y la crítica por sus extraordinarias dotes de actriz. Ahora se concentra en un ambicioso proyecto como cantante de tangos, valses y milongas .Y tiene con qué.

La inefable novia fugitiva de no sos vos, soy yo, y la mística y fóbica Eva del unitario “Locas de amor”, como tantas otras criaturas que encarnó, ya son historia para Soledad Villamil.
También quedó atrás la deliciosa Clarita Tabeada, aquella cancionista de los años ´30 que había creado para los espectáculos musicales Recuerdos son recuerdos y Glorias porteñas. Dejó de lado a esta especie de alter ego canoro y con la primavera se plantó con nombre propio como intérprete del repertorio criollo. Mientras prepara su disco, aclara que se resiste a que la rotulen como “una actriz que canta”.Rigor, sutileza y sobriedad son los recursos con los que aborda una selección de temas que van de Gardel a Zitarrosa. Al menos por el momento, para verla en televisión hay que esperar a la tanda publicitaria : es la imagen de una marca de champú.

 

Tendencia:-¿Decidiste tomar distancia de la televisión?
Soledad Villamil:-No hago tele desde “Locas de amor”.Primero, por el embarazo de Clarita, mi segunda hija, que nació en septiembre de 2005.Después, menos, con dos nenas chicas. Tira no iba a hacer porque consume doce horas diarias de trabajo. Me llamaron para mujeres asesinas, pero en el primer capítulo que me mandaron tenía que matar a la hija. Yo estaba amamantando.


-Entonces, ¿Te dedicas por entero a esta segunda vocación?
-En realidad cronológicamente la música fue mi primer arte.
Empecé a los seis años con iniciación musical y a los ocho ya estudiaba algo de piano, después guitarra  y en la adolescencia flauta traversa. Alos quince entre al mundo del teatro, y en ele verano que siguió al fin de mi secundaria, decidí ingresar en la Escuela Municipal de Arte Dramático. Entonces se produjo la bifurcación y tomé claramente el camino de la actuación. Hasta que compartiendo camarines con Rita Cortese nos hicimos amigas. A las dos nos gustaba cantar y se nos ocurrió hacer tango. Así surgió Recuerdos son recuerdos. Yo había empezado un poco antes a tomar clases de baile de tango. En ese momento empecé a escucharlo de otra manera, porque antes no tenía ninguna familiaridad con el género.


-¿Seguís bailando?
-Aprendí a bailar cuando mi vieja y mi hermana comenzaron a frecuentar las milongas, aunque yo no iba. A veces bailamos en casa con FEDE ( N. de la R: se refiere al también actor Federico Olivera, su marido) porque el también en su momento tomó clases. Fue cuando recién nos conocimos, para nosotros el tango está asociado a esa época lindísima.


-Cómo interprete elegís un repertorio que excede al tango y se extiende a la canción nacional. ¿Cómo decidís sobre esto?
-Elijo las canciones que me enamoran, Lo que conduce a mi elección del repertorio son las imágenes. Más que seguir a algunos autores, me fijo en ciertos intérpretes que hacen un repertorio que me gusta. Escucho mucho a Nelly Omar, a Gardel y a Luis Cardei. Cardei fue un gran inspirador para mi, no solo porque canto varios temas que el hacía, sino porque me impregno su modo de interpretar el relato, de poner el contenido de la letra por delante de todo. Personalmente intento ser un vehículo entre lo que el tema dice-o lo que entiendo que dice-y quien escucha.


-¿Este modo de entender la canción se opone al del artista que va “por delante” de la letra?
-Bueno, depende del artista, porque un ejemplo de eso podría ser Roberto Goyeneche, que es maravilloso: lo escuchás y te aporta toda una visión diferente. Yo resueno con una interpretación más bien clásica, en el sentido gardeliano.


-Tus nuevas versiones tienen escasas referencias de época, a diferencia de las anteriores, más ancladas en los ´30.¿Cómo fue el proceso?
-La idea es que no tengan ninguna referencia de época. Hubo un proceso compartido con Jose Teixidó de ir encontrando el sonido del repertorio. Trabajamos mucho solos con su guitarra para que el carácter del tema fuera fluyendo antes de encarar los arreglos del conjunto.
-Los shows de noviembre fueron tu debut formal como cantante fuera de un espectáculo teatral.¿Como viviste el cambio?
-El tema de cantar sin estar detrás de un personaje, de plantarme en el escenario en primera persona, para mí fue un piletazo enorme.
Me llevó cuatro años de análisis.