"Voces del cosmos"

 

Se define como aspirante a artista y cree que sus roles de cantante y actriz no se mezclan. Hija de un cuadro histórico del Partido Obrero, aclara que ella solo militó en el centro de estudiantes. Sostiene que los actores más afortunados en el trabajo tendrían que ayudar a los más necesitados.

 

Soledad Villamil que el miércoles que viene se presenta en el Torcuato Tasso, está entusiasmada por el camino elegido lejos de la televisión. Cuando se le pregunta por la militancia de cuarenta años de su padre en el Partido Obrero, si bien reconoce que ella ya no participa en política “desde el centro de estudiantes, de adolescente”, rescata todavía la figura de quienes trabajan para limpiar la política, a la que considera “sucia”.

 

-¿Siempre buscas que hay de nuevo por hacer?
-Yo me considero una artista, o alguien que busca nuevas situaciones donde vivir cosas nuevas, tanto para mí como para el público. Eso fue lo que me llevo al nuevo trabajo.


-¿Y las ganas de cantar?
-También.


-¿Cuál es la diferencia de plantarte en un escenario como actriz y como cantante?
-Hay algo que es muy similar, que es la interpretación; cada tema lo encaro como si estuviera relatando un cuento. La diferencia es que en este camino no hay un personaje ni guión preestablecido. Es un espacio de mayor libertad, y en eso sí se diferencia de una obra de teatro.


-¿Eso implica también mayor soledad?

-En algún momento después de Glorias Porteñas me pregunte si era necesario el guión o el contexto teatral, o el elenco. Entonces me pregunté si podía hacerlo sola. Se dio por descarte, y la verdad que ahora disfruto mucho esa soledad.


-¿Te cuesta que te encasillen en uno u otro rol?
-A mi eso de “actriz que canta” o “cantante que actúa” me parece que no se me aplica.
Cuando actúo soy actriz y cuando canto, cantante. O quizá soy siempre yo y no me preocupa tanto la etiqueta que me coloquen arriba de la cabeza.


-Si tuvieras que ponerte una etiqueta, ¿Cuál sería?
-Aspirante a artista. Artista a secas suena como mucho.

-¿Cuáles son tus próximos proyectos?
-Tengo una propuesta en cine para la segunda mitad del año que viene. Es un largometraje que va a dirigir Juan José Campanella. Hice una primera lectura del guión y es fantástico, estoy muy contenta y entusiasmada. Es una especie de comedia dramática, una historia con peso pero con muchos elementos cómicos. Quiero estar en esa película.


-¿Es verdad que te querés casar con Federico Olivera pero él no con vos?
-Fue una broma que hicimos en TVR. En realidad nos queremos casar los dos (risas).Todavía no tenemos fecha, pero nos queremos casar.


-¿Qué pensás de la situación actual de la televisión?
-Lamento que haya tan poca ficción. El ejemplo de Televisión por la identidad fue muy bueno, porque tanto para quienes lo hicieron como para quienes lo vieron hubo una sensación de satisfacción. Espero que siente algún precedente. Respeto a la televisión en el sentido que sé que es un medio netamente comercial, donde los parámetros son comerciales. Hay un clásico dicho que expresa: “El teatro es del actor, el cine es del director y la televisión del productor”.

-¿Y la música?
-La música es del cosmos, viene del más allá (risas).